Psicoterapia  Bioanalítica

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El Trabajo con lo vértices de personalidad

Esta estrategia psicoterapéutica fue desarrollada por Juan Gallardo Cuneo, a partir de la noción de “Vértices de la Personalidad”, desarrollada por Wilfred Bion, psicoterapeuta y psicoanalista inglés. 

Esta estrategia o Recurso Psicoterapéutico fue desarrollado en el contexto de la integración de diversas herramientas técnicas en el ámbito de la Psicoterapia Bioanalítica.  Su propósito es generar experiencias que permitan desarrollar una mayor capacidad de autoobservación, identificación e integración de diversos aspectos de la Personalidad. 

Para lograr lo anterior se le señala al paciente que “…la personalidad no es una entidad específica, única y definida, sino que más bien que ella se conforma por la presencia de distintos modos de ser, operar y funcionar en el mundo, a los que llamamos “vértices de la personalidad” (Bion)…” Otra forma de abordarlo es señalarle al paciente que  uno mismo se encuentra conformado por una serie de personajes que nos habita, los cuales “…pueden estar en contacto, interactuar, recalcularse, negociarse o funcionar independientemente unos de otros…”  Mediante esta vía se pretende que el paciente tome conciencia de “…las descargas impulsivas, los “acting out” y “acting in”, las áreas libres de conflicto del Yo, la función de pensar y la de producir pensamientos, los aspectos escindidos y/o disociados, los diversos roles de un paciente, etc…”

Con esta modalidad de trabajo se pretende desarrollar el “Vértice del Pensador”, orientado a incrementar la Funcionalidad Yoica y las Áreas Libres de Conflicto del Yo. Dicho Vértice Pensador es capaz de postergar la gratificación inmediata del impulso, como también la descarga de los afectos a partir de la evaluación del contexto y de la consecuencialidad de la conducta, por lo tanto, con conservación de la Función de Temporalidad. 

En el aspecto práctico se realiza un trabajo de inducción o psicoeducación previo respecto de la idea de vértices o personajes que habitan dentro de nuestra personalidad, señalándole al paciente cada uno de los vértices mencionados, realizando una descripción didáctica de cada uno de los vértices al paciente, sin anclarlos a una denominación o nombre específico, construyendo con el paciente el nombre que le resulte más adecuado. Se puede acompañar con un trabajo respiratorio de relajación y de visualización de cada uno de los vértices mediante un trabajo de imaginería.Se puede acompañar adicionalmente el trabajo de imaginería con un trabajo de tipo psicodramático haciendo que los vértices dialoguen entre sí. 




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